Es que cuando los hechos hablan, las palabras SOBRAN.Y tampoco es que esté de todo bien o del todo mal.
Y ni mucho menos que todo esté de cabeza ni bien.
Ese es el problema, que nunca NADA es suficiente.
Cuentos para no soñar, recuerdos de la realidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario